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viernes, 29 de noviembre de 2019

¡NUEVO LIBRO A LA VENTA!

QUIERO TOCAR EL TROMBÓN - EJERCICIOS DIARIOS
Para Enseñanzas Profesionales





Después de unos cuantos meses de trabajo, el nuevo libro de "Quiero Tocar el Trombón" ya está a la venta. El libro más interesante del momento que organiza de una forma sencilla y amena el trabajo técnico diario.

  • Ejercicios indicados para los diferentes cursos de las Enseñanzas Profesionales.
  • Los ejercicios están acompañados por la música incluida en un CD o mediante descarga. ¡137 tracks que suman más de tres horas de música!.
  • Muchos de los ejercicios se proponen a dos velocidades diferentes.
  • Ejercicios para mejorar el sonido.
  • Ejercicios con la boquilla.
  • Crescendos y Decrecendos.
  • Flexibilidad Lenta.
  • Flexibilidad Rápida.
  • Articulaciones.
  • Registro Grave y Agudo.
  • Legato.


Ya a la venta en tu tienda habitual y en las principales tiendas online.








martes, 1 de septiembre de 2015

NUEVA PLAYLIST CON ACOMPAÑAMIENTOS PARA EL APARTADO "GIMNASIA TROMBONÍSTICA" DEL LIBRO "QUIERO TOCAR EL TROMBÓN"

Disfruta de estos nuevos acompañamientos para algunos de los ejercicios que aparecen en la sección "Gimnasia Trombonística" del libro "Quiero tocar el trombón".

¡Nunca fue tan divertido trabajar notas largas y pasos sencillos de flexibilidad como con estos acompañamientos con sonidos reales!




lunes, 7 de abril de 2014

El estudio del ligado en el trombón de varas.



Trombones - GIFMANIA



El ligado es un recurso fundamental en cualquier instrumento de viento. Consiste en tocar una serie de notas lo más unidas posible formando una frase musical, normalmente con un carácter cantabile. 

Mientras que los demás instrumentos de viento cuentan con llaves, cilindros o pistones para cambiar de nota sin necesidad de utilizar ninguna articulación (simplemente manteniendo una columna de aire), el trombón tiene un sistema de vara corredera que nos obliga a utilizar determinadas articulaciones para evitar que salgan glisandos no deseados. Además, el propio movimiento del brazo, en ocasiones muy amplio, parece que nos impide mantener una columna de aire continua.

Lo primero que debemos conseguir para empezar a trabajar el ligado con el trombón es un chorro continuo de aire; podemos trabajar algún ejercicio con la boquilla para fijar una buena sensación de aire muy continuo.
El problema, como ya he comentado antes, viene cuando intentamos trasladar esta idea al trombón. El movimiento del brazo parece influir en nuestra forma de tirar el aire; en muchas ocasiones se observa que al mover el brazo, sobre todo entre posiciones de la vara distantes, nos cuesta mantener la columna de aire y se producen cambios o cortes en el sonido. 

Para empezar a mejorar la continuidad del aire y, por consiguiente, del sonido, primero debemos experimentar y comprender lo que sucede cuando soplamos y movemos la vara al mismo tiempo. 
Dependiendo de cómo sea el movimiento de la vara en relación al movimiento de la música, nos podemos encontrar con pasos entre notas en los que se producen glisandos o lo que llamamos contraposiciones:


    • Si el movimiento de las notas es descendente y el movimiento de la vara también es descendente, nos encontraremos con un glisando. Lo mismo ocurrirá cuando los dos movimientos (notas-vara) son ascendentes y coinciden.


    • Si el movimiento de las notas es contrario al movimiento de la vara, entonces nos encontraremos con una contraposición. Se produce una especie de choque o ruptura en la columna de aire parecida a la que se produce cuando tocamos diferentes notas en una misma posición (flexibilidad). Estas contraposiciones también afectan a la continuidad del aire.

Lo que parecía sencillo con el trabajo con la boquilla, se complica al trasladarlo al trombón debido al movimiento del brazo y la existencia de contraposiciones.

Teniendo todas estas cuestiones en cuenta, vamos a organizar una buena sesión de estudio para la iniciación y consolidación del ligado en el trombón de varas.


  • Mejorar la continuidad del aire: Normalmente, durante nuestro estudio diario ya hemos realizado bastantes ejercicios encaminados a mejorar esta cuestión. De hecho, no deberíamos empezar a trabajar el ligado hasta que hayamos desarrollado una columna de aire bastante continua (4º curso de enseñanzas Elementales o 1º de Enseñanzas Profesionales). A la hora de trabajar estos ejercicios debemos fijarnos en la igualdad de sonido de todas las notas y la propia continuidad del aire: Notas largas - Glisandos - Ejercicio Clarke,...Podemos realizar también un buen trabajo practicando los pasajes de ligado de las obras solo con aire.


  • Estudio de las diferentes articulaciones: Para realizar un buen ligado debemos utilizar una articulación diferente a la habitual ("Ta"). Podemos articular de una forma muy suave utilizando la articulación "Ra" o un poco más  dura con "Da" dependiendo del carácter del pasaje o la pieza a interpretar. A la hora de tocar hay que saber utilizar todas las articulaciones posibles para poder expresar convenientemente los diferentes estilos y caracteres que nos podemos encontrar en la música. Podemos trabajar un ejercicio sencillo de ritmo sobre una nota con las articulaciones de ligado que debemos manejar (Ra y Da).

martes, 11 de marzo de 2014

Cómo trabajar algunos problemas técnicos del trombón delante de un espejo.

Debemos partir de la base de que gran parte de los problemas en nuestra embocadura se solucionarán con el desarrollo de una buena columna de aire; si no aportamos el aire o la presión suficiente a cada nota, nuestros músculos faciales harán lo que sea necesario con tal de hacer sonar una determinada nota, aunque en realidad pase a ser más un problema que una solución. Los recursos inapropiados más habituales suelen ser el estiramiento de las comisuras, la presión excesiva de la boquilla contra los labios, cerrar excesivamente la mandíbula y consecuentemente el paso del aire entre los labios, etc...


El estudio delante de un espejo puede ayudarnos a solucionar algunos de estos problemas. Ni que decir tiene que no todos los casos son iguales y que no hay una única solución a cada problema. Además, los resultados normalmente se producen a largo plazo, después de estudiar convenientemente todos los días durante una buena temporada.


Los profesores siempre tendemos a decir a los alumnos que no realicen un determinado movimiento inapropiado. Parece sencillo solucionar un problema simplemente intentando evitar determinados movimientos, pero debemos plantearnos dos cuestiones muy importantes:

  • En primer lugar, el alumno no es consciente de esos problemas en su embocadura. Para él, esa es la forma correcta de tocar porque no conoce otra.
  • No podemos solucionar un problema de este tipo simplemente instando a no realizar un determinado gesto inapropiado. Debemos "memorizar" y asimilar un nuevo gesto que sea correcto.

Teniendo en cuenta estas dos cuestiones, un espejo se presenta como un gran aliado. Primero ayudará a obtener una imagen real de lo que está ocurriendo cuando tocamos y después nos permitirá formar una mejor embocadura.

Pongamos un caso práctico: tenemos un alumno que estira las comisuras de los labios cuando intenta tocar las notas más agudas de su registro. Esta acción, que generalmente se realiza inconscientemente,implica una mayor tensión de los labios al estirarlos, por lo que acaba impidiendo una vibración natural y por consiguiente el instrumento deja de sonar. Esta tendencia suele ir asociada a una presión excesiva de la boquilla contra los labios.


Podemos seguir los siguientes pasos para tratar de solucionar este problema:


  • 1- Visualizar en el espejo una posición lo más correcta posible de los labios. Esta posición es la más parecida a la que tenemos cuando no hacemos ningún gesto con la cara. Los labios se colocan como si pronunciásemos la letra "M" (cerrados y sin estirarlos) y la mandíbula está relajada (no cerramos por completo la mandíbula ni tampoco la abrimos en exceso).





  • 2- Mientras mantenemos esta posición, comenzamos a soplar un poco por el centro de los labios. Debemos tener cuidado de no separar excesivamente los labios de los dientes y observar muy bien todo el proceso en el espejo. También nos podemos asegurar de que los dientes no estén cerrados por completo y que dejan pasar el aire sin problema. Recuerda que la mandíbula debe estar relajada.



  • 3- Después de haber memorizado bien todo el proceso anterior, podemos acercarnos la boquilla a los labios como si fuésemos a tocar y hacer exactamente lo mismo, sintiendo el contacto con la boquilla mientras soplamos, pero todavía sin vibrar los labios. Seguimos asegurándonos de mantener la misma posición del comienzo, alejando y acercando la boquilla mientras soplamos.





  • 4- Lo siguiente que vamos a hacer es comenzar a vibrar los labios. La diferencia entre el paso anterior y este, está en juntar los labios para que se produzca la vibración. Es importante sentir que solamente JUNTAMOS los labios; no hay por qué APRETARLOS excesivamente. Lo más importante es mantener un buen chorro de aire mientras juntamos los labios y asegurarnos de que las comisuras de los labios se mantienen lo más parecidas a como estaban en el paso 1. Podemos alternar soplar-vibrar en un único soplido para darnos cuenta de la poca fuerza que hay que hacer para que los labios se pongan a vibrar. En este punto no es demasiado importante la nota que salga; lo importante es fijar la sensación del soplido con una posición relajada y buscar una buena vibración en los labios.



  • 5- Después de practicar todo este proceso, podemos realizar algún ejercicio sencillo con la boquilla intentando afinar bien las notas. La tendencia a estirar las comisuras será más pronunciada cuanto más aguda sea la nota, pero siempre podremos utilizar un espejo y estudiar con calma, organización y con muchísima paciencia.

martes, 21 de febrero de 2012

Visualización de la vibración de los labios

Os dejo este curioso vídeo en el que podéis ver a cámara super lenta cómo funcionan los labios de un trombonista en distintas notas del trombón. Fijáos en que lo que hace vibrar los labios es el aire. Para favorecer dicha vibración debemos evitar una presión excesiva de la boquilla contra los labios y no dejar que el "hueco" por el que sale el aire se cierre demasiado. 


Recordad: El aire es el que impulsa los labios. Sin aire no hay vibración, y sin vibración no hay sonido.